No es lo que crees, descubre qué es en realidad
Mucho más que romper el ayuno: una oportunidad diaria para cuidar tu salud intestinal, hormonal y emocional
Cuando pensamos en el desayuno, automáticamente lo asociamos con “comer algo nada más levantarnos”. Pero si analizamos la palabra con detenimiento, descubrimos algo muy interesante: “des-ayuno” significa literalmente romper el ayuno. Y aquí es donde empieza la verdadera clave de salud.
¿Por qué es importante el des-ayuno?
Durante las horas de descanso nocturno, tu cuerpo no solo “descansa”, sino que realiza una gran cantidad de procesos reparadores:
- Regeneración celular
- Detoxificación hepática
- Regulación del sistema inmunológico
- Reparación intestinal
Este período sin comida (el ayuno) permite a tu organismo resetearse. Y es precisamente por eso que la primera comida del día, el des-ayuno, es un momento decisivo: porque lo que elijas comer puede ayudar o dificultar esos procesos.

Las claves de un des-ayuno inteligente
Aquí no hablamos de “hacer ayuno intermitente” como moda. Hablamos de entender las necesidades de tu cuerpo, y darle alimentos que acompañen su ritmo fisiológico.
Escucha tu hambre real
No todos necesitamos comer a la misma hora. Aprender a identificar el hambre fisiológica (no emocional) es esencial. Esperar a sentir verdadera hambre no solo es seguro, sino recomendable para reiniciar tus señales internas.
Rompe el ayuno con alimentos reales
Tu cuerpo necesita grasas saludables, proteínas de calidad y fibra vegetal, no azúcar ni productos ultraprocesados. Esto estabiliza la glucosa, reduce la inflamación y alimenta tu microbiota intestinal.
Evita picos de insulina innecesarios
El típico desayuno a base de pan blanco, cereales azucarados o bollería genera un subidón de glucosa que termina en bajón energético, ansiedad y hambre a las pocas horas. Y esto contribuye al círculo vicioso del hambre emocional.
Tu microbiota intestinal también se activa al comer
Des-ayunar con alimentos antiinflamatorios es una forma de cuidar tu sistema inmunológico, digestivo y hasta neurológico. Recuerda: el intestino es tu segundo cerebro.

¿Y si no tienes hambre al levantarte?
No pasa nada. A veces, tu cuerpo no necesita comer inmediatamente al despertar. Retrasar el des-ayuno unas horas puede ser beneficioso, especialmente si cenas temprano. Este “ayuno prolongado natural” favorece la autofagia celular, mejora la flexibilidad metabólica y reduce la inflamación crónica.
Una práctica interesante es realizar ejercicio ligero (como caminar o una sesión de fuerza suave) antes de des-ayunar. Esto potencia la oxidación de grasas y estimula mecanismos reparadores naturales, siempre y cuando te sientas bien haciéndolo.
¿Quieres transformar tu forma de des-ayunar?
En mi programa de formación Equilibra tu Salud, te enseño a crear una rutina de alimentación antiinflamatoria que se adapta a tus ritmos, a tus ciclos hormonales y a tu estilo de vida. Aprenderás a identificar tu hambre real, mejorar tu salud digestiva y romper el ayuno de forma consciente y terapéutica.
👉 Si sientes que comes sin hambre, que el desayuno te hincha o que estás cansada después de comer… tal vez es momento de repensar tu des-ayuno.
¡¡Recuerda!! Lo que eliges al romper el ayuno… marca cómo se sentirá tu cuerpo el resto del día
Crea hábitos, Suma Salud ✨

