Gafas con cristales rojos: ¿moda o herramienta real para tu salud?

Qué dice la ciencia sobre su efecto en el sueño y la inflamación.

En los últimos años se ha puesto de moda el uso de gafas con cristales rojos o anaranjados que bloquean la luz azul, especialmente entre quienes buscan mejorar su descanso, su concentración o reducir la fatiga ocular.
Pero… ¿qué hay realmente de cierto detrás de esta tendencia? ¿Son un mito más del bienestar o una herramienta con respaldo científico?

Vamos a revisarlo desde el punto de vista de la ciencia.

¿Qué es la luz azul y por qué puede afectar tu salud?

La luz azul es una parte del espectro visible que emiten tanto el sol como las pantallas (móviles, ordenadores, televisores, LED).
Durante el día, es beneficiosa porque estimula la atención, el estado de alerta y el ánimo.
El problema surge cuando esta exposición se mantiene por la noche, momento en que el cerebro debería prepararse para descansar.

Diversos estudios han demostrado que la luz azul inhibe la secreción de melatonina, la hormona responsable de inducir el sueño, y altera los ritmos circadianos.
Esto puede traducirse en:

  • Desequilibrios hormonales y metabólicos si la alteración circadiana es crónica
  • Dificultad para conciliar el sueño
  • Sueño más superficial
  • Fatiga ocular o cefaleas

¿Qué hacen las gafas con cristales rojos o anaranjados?

Estas gafas están diseñadas para filtrar o bloquear la luz azul que llega a los ojos.
Dependiendo del color del cristal, el bloqueo puede variar:

El color rojo bloquea casi toda la luz azul y verde, las más implicadas en la supresión de melatonina. Por eso, su uso nocturno puede favorecer la relajación y preparar el cerebro para el sueño.

Beneficios potenciales según la evidencia

Aunque todavía faltan grandes ensayos clínicos, los estudios disponibles y la experiencia práctica muestran resultados prometedores:

  • Se ha observado mayor secreción de melatonina nocturna (la hormona del sueño) al usar gafas bloqueadoras de luz azul.
  • En personas con insomnio o jet lag, mejora la conciliación y la calidad del sueño.
    • 📚 Estudio: van der Lely et al., J. Adolesc. Health, 2015.

En usuarios de pantallas prolongadas, el uso de lentes ámbar o anaranjadas reduce:

  • Sequedad ocular
  • Dolor de cabeza
  • Sensación de visión borrosa
    • 📚 Sheppard AL et al., Ophthalmic Physiol Opt, 2018.

La luz azul nocturna altera el eje circadiano y el sistema dopaminérgico. Reducir su exposición puede mejorar el equilibrio emocional y la concentración durante el día.

¿Cuándo y cómo usarlas correctamente?

Para obtener beneficios reales:

  • Mantén exposición solar real por la mañana: ayuda a sincronizar tu reloj interno.
  • Usa gafas rojas (bloqueo 100%) 2 horas antes de dormir.
  • Evita pantallas brillantes o luces LED frías durante ese tiempo.
  • Por el día, si trabajas con pantallas, usa gafas ámbar o activa el modo “luz nocturna” en tus dispositivos.

Conclusión: ¿mito o verdad?

Las gafas con cristales rojos no son una moda sin fundamento, sino una herramienta útil dentro de un enfoque de higiene circadiana y salud global.

Eso sí: no sustituyen hábitos básicos como limitar pantallas antes de dormir, exponerse a la luz natural diurna o mantener rutinas de sueño regulares.

Integrarlas en tu rutina puede ser una ayuda más para reducir la inflamación sistémica , pero siempre sin olvidar los hábitos como pilar básico de la construcción de nuestra salud.

Crea hábitos, Suma Salud ✨

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